Los 38 m² de la unidad San Juan fueron intervenidos por el Estudio Etcétera con una premisa clara: ampliar la sensación de espacio, maximizar el guardado y generar una atmósfera que invite a quedarse. La paleta elegida gira en torno a la tierra —terracota, melamina símil madera, tonos visón— creando una calidez contemporánea que dialoga con la luz natural que entra desde el balcón.
La cocina fue rediseñada: las alacenas cambiaron de forma y materialidad, y se incorporó una barra con espacio de guardado interior que amplía la funcionalidad sin restarle aire al ambiente. Las paredes emplacadas con melamina símil madera integran los armarios de manera limpia, sin interrupciones visuales.
La zona de descanso tiene su propio mundo: un cerramiento de vidrio y metal con cortinados y puertas —que pueden abrirse o cerrarse según el momento— le otorga privacidad sin sacrificar luminosidad. Una puerta corrediza separa el área del baño y lavadero del resto del departamento, completando una distribución que aprovecha cada rincón con inteligencia.
En el estar, un sillón con mesas de tronco; en el comedor, una mesa redonda con sillas que acompañan el ritmo de la vida cotidiana sin estridencias.